Vecinos del conjunto habitacional Villa Peumayén viven una dramática situación producto de serias fallas sanitarias en las viviendas sociales entregadas hace algunos años. Según denuncian, las cañerías instaladas —fabricadas en plástico de baja calidad— se han reventado en múltiples casas, generando filtraciones masivas y un descontrol en el consumo de agua potable.
Pese a reiteradas protestas y reclamos formales dirigidos al Servicio de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), aseguran que no han recibido respuesta alguna por parte del organismo. La Municipalidad , en tanto, ha actuado de forma parcial y sin soluciones concretas, lo mismo que la Delegación Presidencial, acusan los vecinos.
Miguel Torres, presidente de la Junta de Vecinos del sector, advierte que la situación se ha vuelto insostenible: “Hay familias que deben pagar cuentas de agua de hasta $200 mil mensuales, algo imposible de asumir para personas de bajos recursos que accedieron a estas viviendas como parte de un programa social del Estado”.
Según cifras entregadas por la comunidad, el costo promedio para reparar el sistema sanitario en cada casa supera los $600 mil, un monto que los residentes no pueden cubrir. “Esto no es responsabilidad de los vecinos. Las fallas son estructurales y vienen desde la entrega misma de las viviendas. Sin embargo, nadie se ha hecho cargo. Llevamos años esperando una solución y lo único que recibimos es silencio”, añadió Torres.
Desde la comunidad exigen la intervención inmediata del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y que se asuman responsabilidades por la deficiente calidad de la infraestructura entregada. Además, solicitan subsidios o apoyos financieros para cubrir los costos de reparación y condonación de las cuentas de agua acumuladas por filtraciones involuntarias.
A medida que pasan los meses —y ya incluso los años—, la situación empeora, y las autoridades continúan sin dar una solución clara. Los vecinos de Villa Peumayén siguen esperando justicia para lo que alguna vez fue el sueño de la casa propia.





