La Sala del Tribunal de Juicio Oral de San Felipe condenó a un hombre de 57 años a doce años y 182 días de prisión por delitos reiterados de abuso sexual y violación de una menor de 14 años, ocurridos entre 2008 y 2023 contra la hija de su conviviente. Los jueces Alejandra Araya Fuentes, Rodrigo Cortés Gutiérrez y Paola Hidalgo Benavente impusieron también inhabilitación absoluta perpetua para cargos públicos y derechos políticos, así como para profesiones titulares durante la condena.
El Ministerio Público presentó pruebas que incluyeron el testimonio de la víctima, quien relató los hechos desde que tenía 9 años, así como otros testimonios y pruebas documentales. El tribunal consideró creíble el testimonio de la víctima y desestimó las alegaciones de la defensa. Pese a que el acusado renunció a su derecho de guardar silencio, el tribunal acreditó los hechos más allá de toda duda razonable.
La prueba de cargo incluyó otros testimonios, así como prueba documental y otros medios, que permitieron acreditar los delitos que la víctima padeció hasta los 14 años y que pudo denunciar varios años más tarde. Pese a que el acusado renunció a su derecho de guardar silencio y declarar en el juicio, la Sala del Tribunal dio por acreditados los hechos, rechazando la teoría de la defensa.
“En síntesis, este Tribunal otorgó a la prueba de cargo incorporada en audiencia la calidad de concordante entre sí, estimándola en definitiva como un conjunto de antecedentes sólidos, armónicos y complementarios, que otorgan a esta totalidad el grado de credibilidad suficiente para sobrepasar el estándar de convicción exigido por la normativa procesal penal vigente, desestimándose de este modo – por los argumentos expuestos en el desarrollo de este basamento en sus distintos acápites – las alegaciones enarboladas por la Defensa, acreditándose, más allá de toda duda razonable, los hechos tal y como se consignan en considerando décimo del presente fallo”, señala la sentencia.





