El Tribunal de Garantía de San Felipe decretó prisión preventiva para Rodrigo Villarroel, detenido tras lanzar una bomba molotov a la vivienda de su ex pareja en la villa Portones del Inca.
El sujeto fue formalizado por daños simples, desacato en contexto de violencia intrafamiliar y tenencia y lanzamiento de artefactos incendiarios. Pese a tener una orden de alejamiento vigente, cometió el ataque, lo que agravó su situación.
El tribunal lo consideró un peligro para la víctima y para la sociedad, y fijó 70 días para el cierre de la investigación. El caso ha generado fuerte preocupación por el aumento de la violencia intrafamiliar en la zona.





