Una creciente ola de robos a vehículos estacionados mantiene en alerta a vecinos y locatarios del centro de San Felipe, quienes advierten que la situación se ha transformado en un nuevo golpe para el comercio local.
Según relatan comerciantes del sector céntrico, la falta de estacionamientos cercanos a bancos y locales comerciales ha llevado a que muchas personas opten por dejar sus vehículos en la vía pública, en calles como Carlos Condell, Toro Mazote y otras arterias aledañas, evitando pagar recintos privados. Sin embargo, esta decisión estaría exponiendo a los automóviles a constantes robos y daños.
“En promedio, son dos autos diarios los que resultan afectados, principalmente de personas que no ingresan a estacionamientos privados y los dejan en la calle con el riesgo que eso conlleva”, señaló un locatario del sector.
Vecinos de calle Carlos Condell aseguran que, en muchos casos, los delincuentes ni siquiera sustraen especies de valor, sino que rompen vidrios o fuerzan puertas ante la sospecha de que podría haber objetos en el interior. “A veces no roban nada, solo dañan los autos”, indicó una vecina del sector, evidenciando la frustración que genera esta situación.
La carencia de estacionamientos suficientes es apuntada como uno de los factores clave que favorecen este tipo de delitos. Calles atestadas de vehículos y, en varios casos, sin mayor presencia de testigos, se convierten en un escenario propicio para la acción delictual.
Otro aspecto que preocupa es la baja denuncia de estos hechos. Según comentan afectados, muchas víctimas no acuden a Carabineros debido a lo tedioso e inconducente que consideran el trámite. Además, algunas compañías de seguros ya no exigen constancia física, lo que también incide en que los casos no siempre queden registrados oficialmente.
Comerciantes del centro advierten que esta problemática no solo afecta la seguridad de los vecinos, sino que también impacta directamente en la actividad económica, ya que algunos clientes optan por evitar el sector ante el temor de sufrir daños o robos en sus vehículos.







Eso nos pasó en diciembre. Como todos los años fuimos para las fiestas para estar con la familia. Hace 10 años que vivimos en el sur de Chile. los estacionamientos particulares estaban llenos y después de unas cuantas vueltas, encontré un lugar en la que para mi era una calle tranquila, pensando en cuando vivíamos aun en San Felipe. Carlos Condell llegando a Yungay. Solo bastaron 20 minutos para encontrarnos con la luneta trasera rota. Independiente de tener seguro. Es el mal rato, es sentirse invadidos en la que para nosotros es nuestra ciudad, aunque llevemos tiempo fuera de ella. Lo fome era que mi hijo tenia su mochila con sus 2 pares de zapatillas de basket, ya que íbamos a un partido que debía jugar en la sala múltiple. Venía a reforzar al equipo de sus ciudad natal. Es una lástima y además es preocupante saber lo que pasa en San Felipe a plena hora del día. En la que antes era una ciudad tranquila. Finalmente así como nosotros lo hicimos hace 10 años, muchos sanfelipeños se van de la ciudad para buscar tranquilidad en el sur del país. Ojalá San Felipe mejore y las autoridades trabajen en la seguridad ciudadana.