Mientras en gran parte del país los municipios comienzan a cerrar sus albergues con el término del invierno, la Municipalidad de Los Andes ha decidido mantener operativo su albergue municipal durante los meses de verano, aunque con horarios más acotados. La medida refleja una gestión responsable, sensible e inteligente, que prioriza el bienestar de las personas en situación de calle y optimiza los recursos municipales para destinarlos a áreas verdaderamente prioritarias.
Ricardo Figueroa-foto-, director de Desarrollo Comunitario y Familia, subrayó el compromiso del municipio y del alcalde con esta iniciativa. “En Los Andes mantenemos un albergue abierto todo el año, con un equipo de profesionales que brinda acompañamiento y protección ante las inclemencias del clima. A nivel nacional los albergues comienzan a cerrar, pero aquí se ha decidido continuar con su funcionamiento, aunque con turnos y atenciones reducidas, para seguir apoyando a quienes más lo necesitan”, señaló.
El recinto seguirá funcionando entre los meses de noviembre y mayo, priorizando la atención de adultos mayores, personas con enfermedades de base y casos de mayor vulnerabilidad. Durante este período, el municipio continuará con el acompañamiento social y sanitario en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social.
Figueroa añadió que el objetivo es seguir fortaleciendo este espacio y su relación con la comunidad del sector Ambrosio O’Higgins, donde se ubica el albergue. “Queremos mejorar el entorno, fomentar la limpieza y sumar nuevos dispositivos de apoyo y rehabilitación para las personas en situación de calle”, indicó.
Por su parte, Nilsa Cossio, subdirectora social de DIDECO y Familia, explicó que si bien el financiamiento del Ministerio de Desarrollo Social cubre solo los meses más fríos, la continuidad del albergue es posible gracias a la gestión municipal. “El alcalde ha confirmado que se mantendrá la atención con alojamiento y alimentación, aunque con un formato distinto al 24/7, lo que permitirá seguir entregando contención y apoyo durante todo el año”, puntualizó.
Desde la mirada de los propios beneficiarios, el usuario David Aguayo Fernández valoró profundamente la iniciativa: “Este albergue ha sido una gran mano que nos han tendido. Más allá del techo o la comida, aquí se siente el calor humano, el apoyo y la palabra de aliento que nos permiten seguir adelante”.
Con esta decisión, Los Andes marca una diferencia en la gestión social a nivel comunal, reafirmando su compromiso con la dignidad, el acompañamiento y la inclusión de las personas en situación de vulnerabilidad.





