En el seminario «Valparaíso 2025-2035: Desafíos y Oportunidades para una Movilidad Sustentable», organizado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) junto a SGX Chile, el candidato a diputado por el Distrito 6, Manuel Millones, expuso sus propuestas para mejorar el transporte público en la región.
Durante su intervención, Millones destacó la discriminación que sufren las provincias del interior, como Quillota, Petorca, San Felipe y Los Andes, donde actualmente no existen subsidios estatales para el transporte, a diferencia del Gran Valparaíso. “Propongo implementar transporte subsidiado mediante la fórmula perímetro-inclusión para estas provincias, un objetivo que debería asumir el próximo Gobierno”, señaló el aspirante del Partido Republicano a la Cámara de Diputados.
El ex Consejero Regional enfatizó la necesidad de un cambio estructural en la gobernanza del transporte público, para establecer un enfoque unificado y eficiente frente a las problemáticas de movilidad regional. “Actualmente solo el Gran Valparaíso recibe subsidio, lo que genera una desigualdad económica para quienes viven en otras provincias”, explicó.
Asimismo, resaltó el papel de Metro Valparaíso como eje central del sistema: “Es fundamental que Metro funcione como la columna vertebral del transporte público regional”, indicó. Millones abogó por fortalecer el servicio ferroviario, no solo extendiendo las líneas hacia Quillota y La Calera, sino también proyectando conexiones futuras con San Felipe y Los Andes. Entre sus propuestas figura aumentar la frecuencia y capacidad de los trenes, desafío que considera prioritario en el corto y mediano plazo.
El candidato también abordó la preocupación que genera la convivencia de dos modelos operativos en la nueva licitación del transporte público. Según Millones, mantener un tercio del parque automotor con nuevas condiciones y el resto bajo normas antiguas puede generar conflictos entre gremios y conductores, provocando desigualdades salariales.
Además, criticó el requisito de un mínimo de 300 buses para la licitación, ya que limitaría la competencia a solo dos operadores. Propuso reducir ese número a 100-150 buses por unidad de negocio, fomentando un modelo más competitivo y diversificado, que permita mayor participación de operadores y reduzca la concentración del mercado.





