La tranquilidad de los vecinos de San Felipe se ha visto alterada por una ola de robos de placas patentes, un delito que preocupa no solo por el daño directo a los propietarios de vehículos, sino también por las graves consecuencias que conlleva. Según denuncian ciudadanos afectados, las placas sustraídas son vendidas a mafias que las utilizan para clonar autos, evadir controles de tránsito e incluso cometer otros delitos, lo que genera un riesgo directo para toda la comunidad.
El último hecho se produjo en calle Felipe Camiroaga, sector oriente de San Felipe, donde una residente relató la dramática situación: “Me robaron ambas patentes. Fue una rabia, porque vi al tipo, pero no alcanzamos a pillarlo. Yo estaba almorzando con toda mi familia y por la ventana salí gritando… Los tipos salieron corriendo. No pasaron más de 10 segundos, salimos con vecinos en auto, pero aún así no los alcanzamos. No tenían más de 20 años”.
El afectada agregó que ya realizó la denuncia correspondiente y que, una vez obtenida la constancia, cualquier uso indebido posterior de las placas ya no es responsabilidad suya: “Para que nos pasen el documento para sacar nuevamente la patente, como la denuncia ya está hecha, todo lo que pase ya no es responsabilidad nuestra, robos, estafas o cualquier cosa. Pero una rabia”.
Vecinos y autoridades locales coinciden en que estos hechos evidencian un patrón de delitos cada vez más organizado, donde los ladrones operan con rapidez y la impunidad parece aumentar.





