SANTIAGO.- Los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío han sido calificados como catastróficos por las autoridades. Según el último reporte de Senapred, 20 personas han perdido la vida, de las cuales seis ya fueron identificadas por el Servicio Médico Legal. La emergencia también deja un total de 7.079 damnificados, con 573 personas albergadas, además de 536 viviendas completamente destruidas por la acción del fuego.
En este contexto, las autoridades comenzaron a abordar el proceso de reconstrucción, el cual genera preocupación respecto a su duración. Al respecto, la ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, explicó que aún no es posible definir plazos concretos, ya que recién se están aplicando las fichas FIBE, instrumento clave para dimensionar los daños y canalizar las ayudas.
“Estamos en distintas etapas de la emergencia. En paralelo al combate del fuego, estamos iniciando la fase de recuperación, rehabilitación y ayudas tempranas, donde la ficha FIBE es fundamental, ya que permite eventualmente el pago de bonos y las primeras ayudas”, señaló la secretaria de Estado.
La ministra agregó que, una vez concluido el proceso de levantamiento de información mediante la FIBE, se dará paso a la etapa de reconstrucción. No obstante, reconoció que los plazos suelen extenderse más de lo que las personas afectadas esperan. “Entendemos que, frente al nivel de necesidad de quienes lo han perdido todo, los tiempos siempre parecen más largos, y ahí es donde se debe buscar un equilibrio”, concluyó.





