La familia de Daila Samay Mauna Aracena, una pequeña de 4 meses que falleció por presunta negligencia médica, celebra el fallo del Primer Juzgado de Letras de San Felipe, que condenó al Servicio de Salud Aconcagua por falta de servicio y actuación negligente. El tribunal dictaminó que la muerte de la bebé fue consecuencia directa de la omisión y tardanza en la atención médica brindada en los hospitales San Francisco de Llay-Llay y San Camilo de San Felipe.
«Con este fallo, logramos obtener paz en nuestros corazones, y aunque nunca podremos recuperar a nuestra hija, la justicia ha hablado», expresó la familia, agradeciendo el incansable apoyo de la abogada Yessenia Tapia Ríos, quien les acompañó desde el inicio del proceso legal.
La familia denunció el trato inhumano que recibieron tanto en el Hospital San Francisco de Llay-Llay como en el Hospital San Camilo de San Felipe, señalando que los profesionales de la salud fueron más interesados en conversar y reírse entre ellos que en atender a los pacientes de manera adecuada. Estos hechos, según los afectados, contribuyeron al fallecimiento de Daila, quien no recibió la atención oportuna.
La familia de la niña también hizo un llamado a las autoridades para que se tomen medidas más estrictas en el sector salud. «Queremos que se implemente una ley que establezca responsabilidades penales y civiles para aquellos que cometen negligencia médica», indicaron, con el objetivo de que lo sucedido con su hija no se repita con otros pacientes.
Asimismo, agradecieron el apoyo de la comunidad llayllaina y el respaldo de los diputados Andrés Longton y Carolina Marzán, quienes se sumaron a la lucha por justicia. La familia promete continuar su lucha legal para que los responsables sean sancionados y para garantizar que otros pacientes reciban el trato digno que merecen.





