En medio de la controversia por el proyecto de cable submarino de fibra óptica entre Chile y China, el embajador del país asiático en Chile, Niu Qingbao, defendió la iniciativa y aseguró que se trata de una propuesta de beneficio mutuo que cumple plenamente con la legislación chilena.
Durante una actividad solidaria en la comuna de Tomé, Región del Biobío, el diplomático destacó la importancia estratégica de fortalecer la relación bilateral y avanzar en infraestructura digital que responda a necesidades técnicas y comerciales legítimas.
Sus declaraciones se producen luego de que Estados Unidos revocara las visas a autoridades del Gobierno del Presidente Gabriel Boric vinculadas al proyecto “Chile-China Express”, entre ellas el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, argumentando que la iniciativa podría “socavar la seguridad regional”.
Frente a estos cuestionamientos, Qingbao fue enfático en señalar que “cualquier proyecto debe obedecer las leyes de cada país” y que esta propuesta “obedece totalmente las leyes chilenas”. Asimismo, descartó que la instalación del cable pueda afectar a terceros países o generar riesgos en la región, afirmando que “no hace ningún daño a la tercera parte y no va a socavar la seguridad regional”.





