En conversación con PRELUDIO, el obispo de la Diócesis de Aconcagua, monseñor Gonzalo Bravo, manifestó su profundo pesar por la partida del Papa Francisco, con quien sostuvo numerosos encuentros a lo largo de su pontificado.
«Tuve el privilegio de compartir varios momentos con el Santo Padre, siempre en un clima de gran fraternidad, cercanía y espontaneidad», expresó el obispo Bravo, destacando el legado pastoral del Papa fallecido. «Su gestión tuvo un sello claro: una Iglesia centrada en Cristo y con un corazón abierto a los más pobres y excluidos», añadió.

Con motivo de su fallecimiento, se ha convocado a una misa por el eterno descanso del Papa Francisco, que se celebrará este lunes a las 19:00 horas en la Iglesia Catedral de San Felipe. Además, se abrirá un libro de condolencias en el Obispado, el cual estará disponible para la comunidad hasta el momento de la sepultación del Santo Padre.
La Diócesis de Aconcagua —que abarca las comunas de San Felipe, Los Andes y la provincia de Petorca— se une al duelo que embarga a la Iglesia universal, elevando sus oraciones por el descanso del pontífice que dejó una huella imborrable en el corazón del mundo católico.





