LOS ANDES.– La noche de este domingo, el programa Reportajes T13 reveló una grave denuncia contra el sacerdote Gustavo Morales, párroco de la Iglesia Santa Rosa de Lima de Los Andes y encargado de la formación de diáconos en la diócesis de San Felipe.
Una mujer, cuya identidad se mantiene en reserva por petición propia, acusó haber sostenido durante al menos cuatro años una relación íntima y sexual con el sacerdote, en un contexto de abuso de conciencia, manipulación emocional y desequilibrio de poder espiritual.
La denuncia fue presentada formalmente ante el Obispado de San Felipe en marzo de este año. Como parte de su testimonio, la denunciante entregó audios comprometedores en los que el sacerdote coordina encuentros íntimos, habla de medidas para evitar ser descubiertos y hace referencias explícitas a su desempeño sexual, e incluso expresa interés por involucrarse con otras mujeres.
“¿Dónde estás? ¿Salgamos más tarde? (…) Podríamos [ir al motel] como a las 14:30 si quieres, ahora igual echa la sábana o un chal por si acaso, siempre y cuando puedas estar toda la tarde afuera”, se escucha decir al sacerdote en uno de los registros entregados a T13.
En otro mensaje, el párroco afirma:
“Tienes que reconocer que tú eres un 7 para la cama, nadie te hace el peso, eso te lo he dicho subrayado. Ahora, si se da la oportunidad, me voy a comer a otra… pero no se ha dado. Nadie sale con un cártel a conquistar”.
La denunciante aseguró que no fue la única mujer con la que el sacerdote sostuvo relaciones durante su ministerio. “Yo no era la única con la que él se había vinculado siendo sacerdote”, declaró.
Uno de los aspectos que más inquietud genera en la denunciante es que, pese a la denuncia y a la evidencia presentada, el sacerdote sigue ejerciendo su rol pastoral y formando futuros diáconos. “Él sigue haciendo formaciones, en la escuela de diaconado de la que está a cargo, sigue a cargo de hacerle charlas al clero”, advirtió.
La respuesta del sacerdote
Tras ser notificado de la denuncia, Morales envió mensajes a la mujer en los que la confrontó con dureza:
“Me impresionan tus rollos y tu desequilibrio. ¿Cómo se te ocurre escribir lo que acabas de escribir? ¿Estás bien? Estás pasando un límite absurdo que no se puede tolerar”, expresó en uno de los mensajes.
En otro, agregó: “Está bien que tengai imaginación, pero no las cag… poh. Dedícate a la ciencia ficción, escribe y publica, porque las cagaste…”.
Consultado por Reportajes T13, el sacerdote no negó haber tenido una relación con la denunciante, pero sí rechazó haber cometido abuso. En sus palabras:
“Muchas veces me he equivocado en mi vida. No quisiera pronunciarme sobre alguien que desconozco, incluso, no sé quién me denunció ni de qué me denunciaron. No es que yo haya abusado de alguien, ni adulto, ni joven ni niño. No me estoy escudando porque sea un delincuente. No, no soy un delincuente. Soy un pecador, que es distinto, en el ámbito moral, como todos los cristianos”.
Hasta el momento, no se ha informado si el Obispado de San Felipe ha tomado medidas disciplinarias o si la denuncia ha sido remitida a instancias canónicas o civiles.





