SAN FELIPE.– Durante la sesión de Concejo Municipal realizada este martes 27 de mayo, el concejal Ricardo Covarrubias presentó una exposición detallada sobre diversas situaciones que, a su juicio, afectan gravemente la administración municipal, en particular en el área de educación. La intervención del edil incluyó una solicitud formal de seguimiento presupuestario, la revisión del libro de remuneraciones del DAEM, y un llamado a fiscalizar el uso de licencias médicas fraudulentas, tema que ha generado amplia preocupación ciudadana.
Covarrubias recordó que ya había manifestado su inquietud directamente a la alcaldesa Carmen Castillo y a su equipo durante una reunión sostenida la misma mañana, reiterando en la sesión pública la necesidad de abordar con urgencia estos hechos.
“Estas situaciones afectan los fondos públicos y la confianza de los vecinos en sus autoridades. No se puede mirar hacia el lado cuando hay licencias médicas utilizadas como subterfugio para salir del país, con la supuesta complicidad de médicos tratantes. Es un daño a la probidad administrativa y al erario municipal”, enfatizó el concejal.
Durante su intervención, Covarrubias también exigió el libro de remuneraciones del DAEM, instrumento obligatorio que permite transparentar los pagos de salarios y otros conceptos a los funcionarios del sistema educativo municipal. Señaló que este documento es clave para contrastar la información con la dotación proyectada para el año 2025.
Royalty Minero 2025
Asimismo, el concejal abordó el tema del Royalty Minero 2025, informando que San Felipe recibirá más de 2.160 millones de pesos, una cifra 430% superior a la del año anterior, al haber sido clasificada como comuna minera. Covarrubias propuso que estos recursos se destinen prioritariamente a la reparación de calles y pasajes, tanto en sectores urbanos como rurales.
Finalmente, sumó un llamado urgente a resolver la deficiente atención en la reposición del alumbrado público, recalcando que las respuestas municipales a los reclamos vecinales han sido escasas o tardías, lo que alimenta el descontento ciudadano.
“No se trata solo de fiscalizar, sino de devolver la dignidad a la función pública y a los vecinos que confían en nosotros”, concluyó Covarrubias.





