Tras una reunión sostenida en el Palacio de La Moneda, el Presidente Gabriel Boric acusó al mandatario electo José Antonio Kast de mentir respecto al intercambio de información sobre el controvertido proyecto de cable submarino entre Chile y China, generando un nuevo quiebre entre ambas administraciones.
El jefe de Estado aseguró que antes de que estallara la polémica ya había informado a Kast sobre la situación. “Acá no hay nada oculto”, afirmó, recordando que el miércoles 18 de febrero lo llamó para abordar diversos temas, entre ellos la tramitación de la concesión del cable submarino, en un contexto marcado por advertencias de Estados Unidos.
Según explicó Boric, consideró prudente que una decisión de carácter geopolítico fuera conversada entre el gobierno saliente y el entrante. Sin embargo, relató que el viernes 20 de febrero, tras conocerse sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios de su administración, intentó comunicarse reiteradamente con el presidente electo, lo que —según sostuvo— no fue posible “por falta de voluntad de la contraparte”.
Las tensiones se intensificaron luego de que desde la futura administración se acusara una supuesta falta de transparencia. El futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, había señalado previamente que existió una “falta de deferencia” por parte de La Moneda en el manejo del tema.
Tras el encuentro, Boric afirmó que Kast le exigió retractarse de sus declaraciones respecto a que sí le había informado previamente sobre el asunto. “Como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”, indicó el Mandatario, asegurando que el gobierno mantendrá su disposición a un traspaso “absolutamente transparente e impecable” hasta el 11 de marzo.
El episodio profundiza las diferencias entre ambas administraciones en medio de un proceso de cambio de mando que, hasta ahora, había buscado mostrar señales de continuidad institucional en materias sensibles como las relaciones internacionales.





