En “Preludio”, se abordó una temática de gran relevancia social: el rol de las familias de acogida y la importancia de abrir espacios temporales de protección para niños, niñas y adolescentes que no pueden permanecer con sus familias de origen.
En la entrevista participó el psicólogo Daniel Bascuñán, profesional del programa FAEADRA, quien explicó en detalle cómo funciona este sistema de cuidado alternativo y cómo las familias pueden sumarse a esta iniciativa.
Durante la conversación, el especialista señaló que las familias de acogida cumplen un rol fundamental en la protección de niños, niñas y adolescentes que, por diversas razones, han debido ser separados temporalmente de su núcleo familiar.
“Las familias de acogida permiten que los niños puedan vivir en un entorno familiar, con afecto, contención y estabilidad, mientras se trabaja para restituir sus derechos o encontrar una solución permanente para su situación”, explicó Bascuñán.
¿Qué es una familia de acogida?
Las familias de acogida son hogares que reciben de manera temporal a niños, niñas o adolescentes, brindándoles cuidado, protección y acompañamiento mientras las instituciones y tribunales resuelven su situación familiar.
El psicólogo explicó que este sistema busca evitar la institucionalización, permitiendo que los menores crezcan en un ambiente familiar, lo que favorece su desarrollo emocional, social y psicológico.
¿Cómo convertirse en familia de acogida?
Según explicó Bascuñán, cualquier familia que cumpla ciertos requisitos puede postular. El proceso incluye varias etapas, entre ellas:
- Postulación y contacto con el programa.
- Entrevistas y evaluaciones psicosociales.
- Visitas domiciliarias.
- Capacitación y preparación para el proceso de acogida.
Posteriormente, si la familia cumple con los criterios establecidos, se integra al programa y puede recibir a un niño o niña que requiera protección temporal.
Beneficios para los niños y las familias
El especialista destacó que el principal beneficio es para los niños, quienes pueden estar en un entorno familiar protector, con apoyo emocional y afectivo.
Sin embargo, también señaló que las familias que participan viven una experiencia profundamente significativa, ya que contribuyen directamente al bienestar y desarrollo de un menor.





