Un nuevo cuestionamiento surge en torno a los recursos provenientes del Casino Enjoy Santiago y su destino en la comuna de Rinconada, luego de que se conocieran antecedentes contradictorios respecto del pago del impuesto específico al juego y del uso que el municipio estaría dando a esos fondos.
Según información oficial, la municipalidad encabezada por el alcalde Juan Galdames Carmona presentó una denuncia ante la Contraloría Regional de Valparaíso señalando que el municipio habría dejado de percibir más de $1.200 millones por el supuesto incumplimiento en el pago del impuesto específico al juego por parte del operador Enjoy Santiago, tributo establecido en el artículo 60 letra a) de la Ley N° 19.995 de Casinos de Juego.
Sin embargo, los propios antecedentes que acompañan la denuncia abren dudas relevantes. Mientras un correo electrónico de la Tesorería General de la República señala que el impuesto no habría sido pagado en algunos meses de 2025, un boletín estadístico de la Superintendencia de Casinos de Juego indica que dichos períodos aparecen registrados como pagados, lo que genera una evidente inconsistencia que deberá ser aclarada por los organismos fiscalizadores.
A lo anterior se suma un antecedente clave: desde el propio casino se sostiene que los montos correspondientes han sido pagados, lo que abre la interrogante sobre qué ha ocurrido realmente con esos recursos.
Cuestionamientos al uso de los recursos
Más allá de la discusión sobre si el impuesto fue o no transferido oportunamente, también surgen cuestionamientos respecto del destino que el municipio estaría dando a estos fondos.
De acuerdo con la normativa vigente, los recursos provenientes del impuesto específico al juego deben destinarse preferentemente a inversiones comunales, tales como obras de infraestructura, mejoramiento de plazas, construcción de veredas, caminos u otros proyectos de desarrollo local que impacten directamente en la calidad de vida de los vecinos.
No obstante, a partir de las propias explicaciones entregadas por autoridades comunales, se desprende que estos recursos estarían siendo utilizados para cubrir gastos ordinarios del presupuesto municipal, lo que en la práctica significaría integrarlos al funcionamiento general del municipio.
Incluso se plantea que podría estarse aplicando la denominada “bicicleta financiera”, es decir, utilizar temporalmente estos recursos para solventar gastos corrientes y posteriormente reponerlos desde otras partidas presupuestarias. De confirmarse una práctica de este tipo, se trataría de una situación que requiere una investigación profunda, ya que podría eventualmente configurar un uso irregular de fondos públicos.
Dudas sobre la situación financiera municipal
Las interrogantes se acentúan al considerar la actual situación financiera del municipio de Rinconada. Resulta difícil de explicar que una comuna que recibe recursos provenientes de un casino de juego enfrente dificultades incluso para cubrir gastos básicos, como el pago de servicios esenciales.
Este escenario refuerza la necesidad de que los organismos fiscalizadores, particularmente la Contraloría General de la República, aclaren con precisión si los recursos fueron efectivamente pagados por el casino, si ingresaron a las arcas municipales y cuál ha sido su destino real dentro del presupuesto comunal.
La controversia, por tanto, no solo se centra en la eventual deuda denunciada, sino también en la administración y destino final de recursos que, por ley, deberían traducirse en inversiones concretas para el desarrollo de la comuna.





