SANTIAGO.– El Presidente Gabriel Boric salió al paso de las críticas del Partido Republicano y defendió la inscripción de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas, luego de que su presidente, Arturo Squella, calificara la decisión del Ejecutivo como un “amarre” del Gobierno saliente.
A través de su cuenta en X, Boric recordó que la postulación de la exmandataria fue anunciada públicamente en la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2025, subrayando que, de concretarse, Bachelet se convertiría en la primera chilena y la primera mujer en la historia en asumir la Secretaría General del organismo internacional.
El Mandatario destacó además que la candidatura cuenta con el respaldo de dos de las principales potencias de América Latina, México y Brasil, afirmando que descalificarla como un “amarre” refleja “una pequeñez y frivolidad tremenda”. En esa línea, sostuvo que la aspiración de Bachelet a liderar la ONU “nos enorgullece y pone en alto el nombre de Chile”.
Las declaraciones de Boric se producen luego de que Squella reiterara sus cuestionamientos, señalando que la ratificación de la candidatura constituye “el amarre más grande” que estaría dejando el Gobierno saliente de cara a la instalación de la próxima administración. “Es realmente lamentable que incluso en temas tan sensibles, que atraviesan todo el arcoíris político, se haya optado por amarrar las pretensiones de quienes perdieron la elección”, afirmó el dirigente republicano.
En contraste, el excanciller Heraldo Muñoz relevó las fortalezas de Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de la ONU, poniendo énfasis en el peso diplomático que implica el respaldo conjunto de Chile, México y Brasil. “La presentación oficial de su candidatura por estos tres países le da un peso muy significativo, porque tanto Brasil como México cuentan con amplias redes de contactos diplomáticos y una presencia global relevante”, explicó.
Respecto de eventuales aprensiones por un posible veto de Estados Unidos, Muñoz recordó que durante el segundo mandato de Bachelet coincidió por más de un año con el primer gobierno de Donald Trump, período en el que, aseguró, la relación bilateral fue positiva y constructiva. “Fui canciller en ese momento y la relación con Estados Unidos fue de respeto mutuo y en muy buenos términos”, indicó.
Finalmente, el exministro señaló que Trump es una figura impredecible en política internacional, que no siempre actúa en función de alineamientos ideológicos tradicionales. “No se mueve necesariamente por lealtades clásicas entre aliados o adversarios, como lo hemos visto reiteradamente”, concluyó.





