Los problemas con el alumbrado público en distintos sectores de la comuna de San Felipe se han vuelto una preocupación constante para la comunidad. En varios puntos, las luminarias llevan meses —e incluso más de un año— sin funcionar, pese a reiteradas denuncias vecinales y solicitudes formales de reparación.
En poblaciones del sector urbano, los vecinos aseguran que desde los temporales del invierno de 2024 no se han repuesto las luces dañadas, dejando calles y pasajes completamente a oscuras. La situación se repite en sectores como 21 de Mayo, Curimón y San Rafael, donde se contabilizan postes sin iluminación.
En Curimón, particularmente en la curva de La Peña, los residentes señalan que los nuevos focos instalados junto a los resaltos viales presentan bajo voltaje y escasa potencia lumínica, lo que aumenta el riesgo de accidentes. También se reportan falencias en la calle Santiago Bueras, en la subida al cerro San Francisco, y frente al colegio Assunta Pallotta, donde la oscuridad preocupa a apoderados y peatones.
“¿Hasta cuándo?”, se pregunta un adulto mayor del sector, quien comenta que debe salir de madrugada a su trabajo con “muy poca luz” y regresar de noche en las mismas condiciones. “Uno se siente inseguro, cualquier cosa puede pasar en la oscuridad”, agrega.
La comunidad exige una pronta respuesta de las autoridades municipales y del área de servicios eléctricos, y advierte que el mal estado del alumbrado no solo genera inseguridad, sino que también refleja una preocupante falta de mantención en espacios públicos esenciales para la vida cotidiana.







