Señor Director:
Ayer asistí con entusiasmo a la Plaza de Armas de San Felipe para presenciar el desfile conmemorativo organizado por nuestra comuna. Como muchos vecinos, fui motivado por el cariño que le tengo a esta ciudad y por el deseo de participar de una tradición que nos convoca como comunidad.
Sin embargo, me llamó profundamente la atención —y no para bien— que durante todo el desfile, en el paso de instituciones, colegios y agrupaciones, no vi ni una sola bandera ni escudo de San Felipe. Ningún estandarte ni símbolo que nos identificara como ciudad, ni siquiera una alusión al escudo comunal, ese que nos define como “ciudad fuerte y feliz”, con toda la historia que eso representa.
Más allá del orden y el esfuerzo de los participantes, el desfile careció de identidad local. Por momentos, parecía más una actividad de Fiestas Patrias o de un 21 de mayo que una instancia pensada para fortalecer nuestro sentido de pertenencia sanfelipeño.
Creo sinceramente que esto se debe corregir. En tiempos donde tanto se habla de rescatar la historia y la cultura, visibilizar nuestros símbolos es parte esencial de ese camino. Nuestro escudo no solo es hermoso: tiene historia, tiene fuerza, tiene sentido, y merece estar presente cada vez que la ciudad se representa a sí misma.
Reivindicar nuestros símbolos no es un gesto menor: es un acto de amor por San Felipe. Ojalá que en futuras celebraciones esto se tenga presente, por respeto a nuestra historia y a las generaciones que vienen.
Atentamente
Alejandro González





