Con la llegada del nuevo año, el periodo de celebraciones y balances puede convertirse en un desafío emocional para muchas personas. La combinación de compromisos sociales, cansancio acumulado y reflexiones sobre logros y metas puede generar estrés, ansiedad e incluso frustración. Expertos en salud mental recomiendan enfocarse en el autocuidado y el equilibrio para afrontar estas fechas de manera saludable.
Manejar las expectativas y el estrés
El fin de año suele estar cargado de expectativas sociales que pueden ser difíciles de cumplir. Según la psicóloga Constanza Uribe, muchas personas tienden a enfocarse más en lo que no lograron que en lo que han alcanzado, lo que puede generar desánimo. «Es importante poner en perspectiva el verdadero sentido de estas celebraciones, que no tiene que ver con las cargas económicas o sociales, sino con compartir momentos valiosos con nuestros seres queridos y agradecer lo que hemos construido», señala.
También se recomienda ser empáticos con aquellos que atraviesan momentos difíciles. Las tensiones familiares, la distancia de seres queridos o el recuerdo de pérdidas recientes pueden afectar el ánimo festivo. «Validar nuestras emociones y las de los demás, sin forzar un ambiente de felicidad, permite acompañarnos de forma más sincera y amable», agrega la especialista.
Comer y beber con moderación
Las reuniones de fin de año suelen implicar excesos en comida y bebida, lo que puede generar angustia en algunos y descontrol en otros. El psicólogo Mauricio Salgado enfatiza la importancia de disfrutar con moderación. «Más que preocuparnos por las calorías, debemos valorar la experiencia y la compañía. Un día de indulgencia no define nuestro bienestar», explica.
Mantener un comportamiento equilibrado, respetar los límites propios y de los demás, y evitar situaciones que comprometan la seguridad del entorno son claves para disfrutar estas fechas sin perjudicar el bienestar personal ni colectivo.
El nuevo año ofrece una oportunidad para reflexionar, agradecer y priorizar lo realmente importante: el tiempo compartido, la empatía y el cuidado personal. En lugar de sucumbir a las presiones externas, el enfoque debe estar en cerrar el ciclo de manera positiva y comenzar 2025 con un espíritu renovado.





